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En
el municipio de Madrid existen desde 1994 tres centros cívicos
construidos por la Comunidad (cuando el gobierno regional estaba
entonces en manos del PSOE), cuya gestión ha sido cedida a las
entidades ciudadanas:
1. Barrio de San Fermín (Usera)
2. Barrio de Cornisa de Orcasitas (Usera)
3. Barrio de Palomeras (Puente de Vallecas)
Sin embargo, sólo en los dos primeros se viene ensayando desde
entonces este nuevo modelo de autogestión (o cogestión participada);
el Centro Sociocultural "Mariano Muñoz" en la Cornisa de Orcasitas
lo ha hecho de forma continuada y permanente hasta el día de hoy.
En este tipo de gestión u organización sociocultural, las asociaciones
y colectivos populares implicados se encargan de programar las
actividades, dotar los espacios y afrontar todos los gastos de
mantenimiento y conservación de los mismos; sus fuentes de ingresos
son las subvenciones institucionales (públicas y privadas) para
proyectos concretos, las donaciones y aportaciones por la cesión
de espacios y las cuotas de matrícula de los usuarios. Para las
Administraciones Públicas Locales (municipal y regional) este
sistema supone un ahorro en sueldos de personal y gastos de mantenimiento
y, a cambio, el tejido social consigue adecuar los servicios
educativos, recreativos, culturales y de Economía Social de los
centros a las necesidades y demandas reales de los vecinos (se
trata de un modelo de abajo arriba en el que los ciudadanos proponen
y dan forma a sus propias iniciativas).
El riesgo que asume cualquier Movimiento Social con este tipo
de Programas Integrales, es el de caer en la burocratización de
los procesos de transformación y convertirse en una administración
más o en una entidad gestora de cursos y actividades. Por eso
es importante mantener una filosofía y criterios de actuación
propios, una cierta autonomía e independencia en la toma de decisiones
y un proceso continuo de reflexión-acción colectiva que renueve
y anime la comunicación y la participación ciudadana (que los
vecinos asuman este espacio como punto de encuentro y proyecto
de todos).
Las dificultades económicas, la captación de recursos, la organización
interna y la difusión de sus experiencias y actividades son algunos
de los obstáculos a los que se enfrentan día a día; pero a pesar
de que la acogida entre la población es variada y desigual y que
cada uno de los centros afronta estos retos e incertidumbres con
sus propios medios, la imaginación y el funcionamiento en redes
de intercambio y apoyo se están descubriendo como las herramientas
claves del éxito.
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