CRITERIOS DE LOS PROYECTOS

Al comienzo del curso, cada una de las áreas y/o proyectos presenta por escrito ("las palabras se las lleva el viento")sus objetivos, contenidos, actividades, recursos con los que cuenta y necesidades de cara al resto de proyectos, horario y espacios del centro en que pretende ubicarse y un pequeño presupuesto económico (previsión de ingresos y gastos).

Esta información es fundamental para poder organizar todas las actividades y adecuar el reparto de espacios disponibles y los horarios de todas las actividades. Para que no nos pille el toro, es importante anticipar estas mínimas necesidades y propuestas al finalizar el curso (en la evaluación final de junio) para tener ya un avance de programación a primeros de septiembre.

En cada proyecto o actividad el equipo de trabajo es autónomo en lo que se refiere a definición de objetivos específicos (que a la postre han de servir para evaluar la marcha de los proyectos y medir la consecución de los resultados esperados), diseñar, ejecutar y evaluar su programa de actividades. (tareas, plazos) y funcionamiento interno (reuniones, metodología, técnicas, división y reparto del trabajo); la Comisión Permanente es el instrumento operativo de seguimiento y evaluación, y se reúne con cada uno de ellos al menos dos veces al año, o cuando lo solicite cualquier proyecto). Tiene encomendada además la tarea de elaborar y transmitir esta información al resto de los proyectos.

La Comisión Gestora es la que previamente y por consenso ha establecido cuáles son esos criterios básicos de funcionamiento (democracia interna, horizontalidad, respeto) y los objetivos mínimos para todos los proyectos (desarrollo de las capacidades y potencialidades del individuo y mejora de la convivencia y calidad de vida social).

Hay pues un mínimo plan de reflexión y autoorganización internas (trabajo en equipo) que se les exige a todos y cada uno de los proyectos y entidades que conforman el Proyecto Global del Centro de La Cornisa:

  1. QUE, PORQUÉ y PARAQUÉ (definición de las tareas que hay que hacer y objetivos que hay que cumplir, justificación de los mismos)

  2. QUIEN (Distribución y reparto de tareas -equitativo o desigual-)

  3. COMO (método de funcionamiento del equipo -horizontal y democrático, delegación-, estrategias de aplicación del programa)

  4. CUANDO (Plazos para la presentación de resultados, temporalización e actividades)

  5. CUANTO (Previsión de gastos, ingresos, revisión contable periódica, plan de ahorro,...)
No somos una empresa, pero nos exigimos el ser realmente eficaces porque lo que estamos haciendo aquí no es pasar el rato sino BUENAS PRACTICAS SOCIALES (ese es el criterio básico y fundamental para evaluar nuestros proyectos: que sean iniciativas "socialmente útiles"). Es una cuestión de ética profesional, y compromiso por un trabajo bien hecho (autoexigencia y responsabilidad) y por unos resultados a alcanzar entre todos.

Lo que hace diferente nuestro estilo de trabajo del de una empresa o institución pública es la importancia que concedemos a la calidad de las relaciones humanas, la comunicación y el enriquecimiento mutuo de la base social y los recursos humanos con los que trabajamos: aquí todos podemos expresar libremente nuestras ideas, opiniones y sentimientos, al mismo tiempo que somos parte activa de la promoción sociocultural y de la gestión del centro.

En definitiva, lo que hacemos es dotarnos de un entramado de normas y deberes, derechos, mecanismos y recursos para desarrollarnos plenamente como individuos, como grupo humano y como organización social.